Restaurar un barco abandonado y enviarlo a tu páis como ambulancia acuática

El barco reparado por alumnado de FP en Gran Canaria se utilizará como ambulancia acuática en Gambia.

Algunos estudiantes del módulo de Carpintería y Madera del IES Ana Luisa Benítez que participan en la restauración son de Gambia. Una vez reparado, el antiguo barco que estaba abandonado en el Puerto de Las Palmas funcionará como ambulancia medicalizada entre Barra y Banjul

 

Un barco de seis metros que quedó en desuso en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria está a punto de tener una segunda vida a miles de kilómetros: convertirse en una ambulancia acuática para emergencias médicas en la República de Gambia.

La embarcación, cedida por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, está siendo reparada y acondicionada desde comienzos de febrero por alumnado del módulo de Carpintería y Madera del IES Ana Luisa Benítez, dentro del proyecto de cooperación internacional Ambulancia Acuática Barra–Banjul (BBWA), impulsado por la startup Corazón Solidario.

El objetivo es transformar el barco en una unidad con capacidad para prestar atención sanitaria y trasladar pacientes por el río que conecta Barra y Banjul. En Gambia, atravesada longitudinalmente por el río que da nombre al país, el acceso al hospital depende en muchos casos del transporte fluvial, con retrasos críticos ante partos complicados, infecciones graves o accidentes.

El embajador de Gambia en España, Noah Turay, destacó que “en una emergencia el tiempo es decisivo” y que esta ambulancia acuática permitirá reducir el traslado entre Barra y Banjul “de más de cuarenta minutos a apenas unos minutos”, algo que “puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”. Turay valoró además que algunos de los estudiantes que participan en el proyecto sean jóvenes gambianos que se forman actualmente en Canarias.

La dimensión educativa también es central en la iniciativa. La directora general de Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial del Gobierno de Canarias, Carolina León, subrayó durante una visita al centro que “este proyecto refleja muy bien lo que representa la Formación Profesional: jóvenes que aprenden un oficio y, al mismo tiempo, aportan valor a la sociedad con su trabajo”.

La gerente de la Fundación Puertos de Las Palmas, Betsabé Morales, explicó que el barco había quedado abandonado tras una subasta desierta y que, gracias a este proyecto, vuelve al mar “con un propósito mucho mayor: salvar vidas”.

Por su parte, la presidenta de Corazón Solidario, Sonja Arup, aseguró que el objetivo principal es “salvar vidas” y recordó las dificultades que han constatado sobre el terreno para acceder a atención hospitalaria. En su opinión, la futura ambulancia acuática “aspira a convertirse en una experiencia piloto en África occidental” para la atención de emergencias médicas.

El proyecto se integra en el Sistema de Emergencias Gambia (SEG), un programa de cooperación internacional orientado a reforzar la respuesta sanitaria y de protección civil mediante equipamiento, formación y transferencia de conocimiento técnico.

Cuando el barco complete su puesta a punto, la iniciativa busca mejorar la atención prehospitalaria durante el trayecto y aumentar las posibilidades de supervivencia en un entorno donde, en muchos casos, el acceso por tierra es limitado o inexistente.