Ataque de EEUU a Venezuela: La captura de Maduro y reacciones internacionales
Estados Unidos lanzó un ataque militar sobre objetivos estratégicos en Venezuela y anunció la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. La operación, confirmada inicialmente por agencias internacionales y el propio Trump, ha provocado una cascada de reacciones diplomáticas en Europa, Rusia y América Latina
El 3 de enero de 2026 pasará a la historia como uno de los días más convulsos de la política internacional reciente. Estados Unidos lanzó un ataque militar de gran envergadura contra Venezuela, golpeando desde el aire Caracas y otros objetivos considerados estratégicos.
Según el gobierno estadounidense, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado junto con su esposa. Las primeras informaciones de agencias y medios internacionales indican que Donald Trump, presidente de EE. UU., aseguró que la operación culminó con éxito y que el líder chavista fue “sacado del país”.
Un ataque sin precedentes
La madrugada del sábado, residentes de Caracas y de varias zonas aledañas reportaron explosiones, cielos iluminados y aviones volando a baja altura sobre la capital venezolana, especialmente en áreas militares como el complejo de Fuerte Tiuna y la Base Aérea La Carlota.
Poco después de difundirse las primeras señales de actividad militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en la red social X que las fuerzas estadounidenses habían sido desplegadas y que Maduro y su esposa habían sido “capturados y trasladados fuera del país”. La operación, según Trump, fue coordinada con fuerzas especiales y agencias de seguridad estadounidenses.
ABC News, CBS News, Reuters y otras agencias norteamericanas fueron de las primeras en difundir esta información, subrayando que la operación representaba la escalada militar más directa entre EE. UU. y Venezuela desde la invasión estadounidense de Panamá en 1989.
Meses de tensión entre Washington y Caracas
El ataque responde a meses de tensiones crecientes entre Washington y Caracas. Antes del asalto, Estados Unidos había intensificado sanciones económicas, bloqueos petroleros y acciones navales contra Venezuela y sus exportaciones, acusando al gobierno de Maduro de narcotráfico y de socavar la democracia en la región.
Estas medidas habían ido acompañadas de una retórica cada vez más dura desde la Casa Blanca, así como de un refuerzo de la presencia militar estadounidense en el Caribe y áreas cercanas a Venezuela.
El contexto del conflicto
La ofensiva militar forma parte de una escalada que se remonta a 2025, cuando el gobierno estadounidense promovió una campaña denominada “Operación Southern Spear” para presionar al régimen de Maduro. Washington consideraba su administración como un centro de narcotráfico internacional y una amenaza directa para la seguridad regional.
Desde agosto de ese año, según reconstrucciones periodísticas y datos de seguimiento internacional, Estados Unidos había desplazado activos militares al Caribe, llevado a cabo operaciones contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas e incluso ejecutado ataques selectivos en territorio venezolano.
Para el gobierno estadounidense, estas acciones formaban parte de una campaña prolongada destinada a desmantelar redes de narcotráfico y llevar ante la justicia a sus responsables. Entre ellos figura Nicolás Maduro, imputado en el Distrito Sur de Nueva York por cargos de conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de armas contra Estados Unidos. La fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, confirmó que los cargos presentados podrían derivar en un proceso judicial en suelo estadounidense, según informó Televisión Española.
Reacciones internacionales
La noticia de la captura de Nicolás Maduro y del ataque estadounidense desencadenó una oleada inmediata de reacciones diplomáticas, políticas y sociales en todo el mundo.
El Gobierno de España, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores y comunicados oficiales, indicó que seguía “con enorme atención” los acontecimientos en Venezuela. Se activó una sala de crisis para atender a ciudadanos españoles en Caracas y se confirmó que la embajada y el consulado permanecían operativos para garantizar la seguridad de la colonia española, que supera las 150.000 personas, según informó RTVE.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó la necesidad de que la situación se resuelva en el marco del derecho internacional y llamó a la moderación y a evitar una escalada mayor del conflicto.
No habrá más ataques y Maduro será juzgado en EEUU
Desde Washington, además de las declaraciones del presidente Trump, el senador Marco Rubio aseguró que, tras la captura de Maduro, no se anticipaban nuevos ataques en territorio venezolano. Según Rubio, el dirigente chavista enfrentará ahora a la justicia estadounidense.
La administración de EE. UU. calificó la operación como una victoria estratégica contra el narcotráfico y como una medida destinada a proteger la seguridad nacional y hemisférica, aunque reconoció que no todos los detalles operativos habían sido divulgados públicamente.
Reacciones desde Rusia y el entorno de Venezuela
Desde Moscú, aliado tradicional de Caracas, el gobierno ruso trasladó una enérgica condena al ataque estadounidense, calificándolo de agresión militar injustificada y de violación de la soberanía venezolana. Las autoridades rusas pidieron aclaraciones sobre el paradero de Maduro y llamaron al diálogo internacional para evitar una escalada mayor.
Colombia, gobernada por Gustavo Petro, desplegó fuerzas en su frontera con Venezuela y expresó su rechazo a los ataques. Al mismo tiempo, solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar lo que calificó como una agresión estadounidense, informó The Guardian.
Cuba, por su parte, calificó el ataque de “crimen contra la paz regional”, denunciando la acción militar como una violación de la soberanía venezolana y convocando a una respuesta internacion