Del "no existe" a la Agenda 2030: los bulos climáticos bajo análisis en Canarias
La sede de Presidencia de Canarias acogió una jornada con científicos, periodistas y divulgadores para analizar cómo se crean y propagan los mensajes falsos sobre el cambio climático y qué herramientas permiten detectarlos
El Gobierno de Canarias, a través de Islas Responsables Lab (IRLab), ha organizado una jornada para analizar cómo se crean, se difunden y se combaten los bulos sobre el cambio climático.
El encuentro reunió en la sede de Presidencia del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife a expertos, científicos, periodistas y divulgadores en redes sociales, con el objetivo de ofrecer herramientas para identificar mensajes falsos y reforzar la información basada en datos.
Durante la sesión se abordaron algunos de los bulos más frecuentes, como los mensajes que niegan la existencia del cambio climático, los que atribuyen la Agenda 2030 a intereses ocultos o los que presentan el aumento del nivel del mar como un fenómeno exclusivamente natural.
Para las personas expertas participantes, indicó el ejecutivo canario en un comunicado, este tipo de mensajes deben ser contrastados con datos, sin basarse en opiniones y recurriendo a fuentes científicas, organismos oficiales, centros de investigación, universidades y medios de comunicación.
La conferencia inaugural corrió a cargo de Rocío Benavente, periodista de Maldita.es, quien analizó la evolución de la desinformación climática en los últimos años, sus narrativas más habituales y el interés específico que tiene Canarias dentro de este fenómeno.
La jornada incluyó dos mesas redondas centradas en la relación entre cambio climático, ideología y poder, y en las herramientas del periodismo para defender la información verificada en un contexto marcado por los bulos.
Entre las conclusiones, se subrayó que la desinformación suele tener una intencionalidad económica, política o de otro tipo, y que debe ser afrontada con alfabetización mediática, rigor informativo y contenidos claros, concisos y accesibles.
También se destacó la necesidad de evitar mensajes alarmistas, adaptar la información a distintos públicos y explicar siempre el origen de los datos, especialmente en redes sociales, donde los contenidos anónimos pueden favorecer la difusión de mensajes falsos.
El viceconsejero de Comunicación, Jonathan Domínguez, advirtió durante la apertura de la jornada de que la desinformación “desgasta la confianza pública, divide a la sociedad y contamina la toma de decisiones”.
Domínguez defendió que, frente a este fenómeno, es necesario reforzar el periodismo responsable y la información científica: “Frente al ruido, necesitamos más ciencia. Frente al miedo, más información de rigor. Y frente a la manipulación, más pensamiento crítico”.