El guirre vuelve a criar en Timanfaya tras su recuperación desde Fuerteventura
Una vez recuperada la especie en Fuerteventura a lo largo del presente siglo, el guirre ha conseguido establecerse en Lanzarote, donde la misma pareja que nidifcó en 2024 ha vuelto a criar esta temporada
La especie de alimoche canario (Neophron percnopterus majorensis) ha dado buenas noticias desde Lanzarote, donde volvió a establecerse en 2022 tras más de veinte años sin anidar en el Parque Nacional de Timanfaya.
La pareja de guirres de Timanfaya ha vuelto a reproducirse en 2026, confirmando la recuperación incipiente de esta emblemática ave canaria en Lanzarote. La especie había vuelto a anidar en el Parque Nacional en 2022, tras más de veinte años de ausencia, dentro de un proceso de recuperación que tuvo su origen en el Proyecto Life del guirre en Fuerteventura.
La especie de alimoche canario (Neophron percnopterus majorensis) ha conseguido superar el peligro crítico de extinción, pasando en estas dos décadas de contar con poco más de 70 ejemplares a alrededor de 200, lo que permitió que la especie volviera a colonizar territorios en la isla vecina de Lanzarote.
Según informó el Gobierno de Canarias en una nota, se trata de la misma pareja de guirres que volvió a nidificar en 2024 y que este año inició su reproducción a principios de enero en el mismo territorio de cría elegido hace dos años.
El caso se enmarca en el Programa de Seguimiento promovido por la Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, actualmente cofinanciado por el Programa Canarias FEDER 2021-2027 y con asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El técnico de campo Walo Moreno, que lleva catorce años estudiando el guirre sobre el terreno, explica que en las primeras fechas del año estas aves dedican gran parte del día a elegir la cueva de reproducción, aportar material al nido y reforzar su vínculo mediante vuelos conjuntos y cópulas frecuentes.
La incubación dura 42 días y constituye una de las fases más delicadas. La puesta puede ser de hasta dos huevos y es compartida casi a partes iguales por los dos miembros de la pareja. También son críticas las tres primeras semanas tras el nacimiento.
Los peligros que siguen acechando al guirre cada día
Los expertos advierten de que ruidos, vehículos motorizados, perros sueltos y otras actividades humanas pueden provocar el abandono del nido, dejando la puesta expuesta a cambios de temperatura y depredadores.
Por ello, el Gobierno recuerda la necesidad de respetar las señalizaciones, no salir de los senderos marcados y disfrutar de la naturaleza en silencio, especialmente durante la época de nidificación.
El guirre es la única rapaz estrictamente carroñera de la ornitofauna canaria. Se trata de una subespecie propia del archipiélago, el alimoche canario o Neophron percnopterus majorensis, descrita en 2002 y diferenciada genética y morfológicamente de otras poblaciones.
La recuperación ha sido especialmente visible en Fuerteventura, donde la población se ha multiplicado en las últimas décadas. En Lanzarote, sin embargo, el proceso ha sido más lento, de ahí la importancia de esta nueva reproducción en Timanfaya.
El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, señaló en la nota oficial que "se trata de una excelente noticia para Canarias y para la conservación de nuestra biodiversidad".