La Oliva da un paso al frente para proteger el Saladar de Bristol de la presión urbanística y ambiental

Alcalde y concejales de La Oliva en el Saladar de Bristol.

El pleno de La Oliva ha aprobado solicitar la declaración, como Sitio de Interés Científico, de este espacio natural que alberga 69 especies de flora y 89 de aves. La propuesta del ayuntamiento plantea proteger 29,49 hectáreas, desde el saladar hasta Corralejo

El Ayuntamiento de La Oliva ha llevado al Pleno una propuesta para solicitar la declaración del Saladar de Bristol como Sitio de Interés Científico (SIC), una figura de protección que corresponde aprobar al Gobierno de Canarias mediante decreto, previo informe del Patronato Insular de Espacios Naturales Protegidos del Cabildo de Fuerteventura.

La iniciativa afecta a una superficie de 29,49 hectáreas distribuidas entre el Saladar de Bristol, el Charco de Bristol y Punta de Corralejo, en un enclave litoral considerado por el Ayuntamiento como uno de los ecosistemas más singulares de Fuerteventura.

Saladar de Bristol, con Corralejo al fondo.

Protección frente a la presión urbanística

Entre las principales amenazas detectadas, según detalló el consistorio en un comunicado, figuran la expansión urbanística, los vertidos y residuos, el tránsito incontrolado de vehículos y personas, la presencia de especies invasoras y la contaminación acústica y lumínica.

No en vano, la planificación urbanística vigente en el norte de Fuerteventura, las Normas Subsidiarias de La Oliva, contemplan una serie de piezas de suelo con perspectiva de ser desarrolladas desde hace más de veinte años. Aunque el Ayuntamiento de La Oliva no ha dado nunca el paso de dar curso a estos planes parciales, por no contar con las calificaciones necesarias a nivel insular y autonómico. 

150 especies de flora y fauna en Bristol

A apenas unos pocos metros de Corralejo, saliendo de la localicad turística en dirección a Majanicho y el Cotillo se encuentra un espacio natural muchas veces desconocido, pero de enorme valor ambiental y natural.

Vegetación halófila en el Saladar de Bristol.

Según detalló el ayuntamiento, los informes técnicos incorporados al expediente para pedir la declaración del saladar como SIC destacan la presencia de 69 especies de flora y 89 especies de aves, muchas de ellas protegidas o amenazadas, además de hábitats de interés comunitario reconocidos por la Unión Europea.

El espacio constituye también una zona estratégica para aves migratorias y especies endémicas canarias, según recoge la información municipal.

El expediente plantea no solo proteger el espacio desde el punto de vista jurídico, sino también desarrollar medidas de restauración ambiental, control de especies invasoras, regulación de accesos, reducción de impactos y seguimiento científico continuado.

La propuesta se fundamenta en la Ley 4/2017 del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, que regula la declaración de Sitios de Interés Científico para enclaves con valores ambientales singulares y especies protegidas. 

"Un espacio único en Canarias"

El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, señaló en la nota oficial que "la protección del Saladar de Bristol es una responsabilidad con nuestro patrimonio natural y con las futuras generaciones. Estamos hablando de un espacio único en Canarias que durante muchos años ha sufrido un deterioro constante y que ahora debemos preservar con todas las garantías".

El bioólogo Stephan Scholz, con las autoridades de La Oliva en el Saladar de Bristol.

Blanco añadió que "La Oliva no puede dar la espalda a uno de los enclaves ambientales más valiosos de Fuerteventura. Esta propuesta demuestra que es posible avanzar en la conservación del territorio desde el consenso, el rigor técnico y el compromiso institucional".

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, David Fajardo, subrayó que "los informes científicos dejan claro que el Saladar de Bristol reúne valores naturales excepcionales que justifican plenamente su declaración como Sitio de Interés Científico".

Fajardo explicó además que "el expediente no solo plantea proteger el espacio sobre el papel, sino desarrollar medidas concretas de restauración ambiental, control de especies invasoras, regulación de accesos, reducción de impactos y seguimiento científico continuado".

Qué es un Sitio de Interés Científico

Un Sitio de Interés Científico es una categoría de espacio natural protegido prevista en la legislación canaria para lugares naturales, generalmente aislados y de reducida dimensión, que contienen elementos naturales de interés científico, especies o poblaciones animales o vegetales amenazadas, o valores que requieren medidas específicas de conservación.

En Canarias, la declaración de un Sitio de Interés Científico corresponde al Gobierno autonómico mediante decreto, previo informe del patronato insular de espacios naturales protegidos. La declaración debe concretar los valores naturales que justifican la protección y los límites del espacio.

En el caso del Saladar de Bristol, el interés ambiental se relaciona con su condición de enclave litoral salino, la presencia de flora adaptada a ambientes costeros áridos, su papel como área para aves migratorias y la existencia de hábitats de interés comunitario.

Segundo SIC de Fuerteventura después de Jandía

En Fuerteventura, existe ya un SIC declarado, y no es otro que el Sitio de Interés Científico de Playa del Matorral, también conocido como el Saladar de Jandía, en Morro Jable. Este espacio guarda grandes similitudes con el saladar de Bristol, en el sentido de que se encuentra muy cerca de una localidad turística, y también porque ha conseguido evadir la presión urbanística que se ha llevado por delante muchas otras zonas del litoral majorero.

Playa de Solana Matorral de Morro Jable con el Saldar de Jandía al fondo (Imagen turística de Islas Canarias).

Además de estar incluido en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, el el Saladar de Jandía cuenta con la declaración de espacio RAMSAR desde el año 2002, una figura que lo sitúa en la red de humedales de importancia internacional.