«El éxito de un destino ya no se mide solo por la llegada de turistas»
Un modelo turístico en el que el éxito de un destino no se mida únicamente por la llegada de visitantes o por el impacto económico de la actividad, sino también por su contribución al bienestar de la ciudadanía y al desarrollo sostenible del territorio, ha sido la premisa que ha planteado este jueves el viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias.
José Manuel Sanabria intervino en esta línea, durante la apertura de la VIII Conferencia Anual del Simposio Internacional de Primavera sobre Desarrollo Turístico (SSTD), que se celebra en la capital de Lanzarote, Arrecife.
Sanabria desarrolló la ponencia “Acciones del sector público para que la gestión turística mejore la calidad de vida de los ciudadanos”, en la que presentó, según una nota del Ejecutivo autonómico, las principales políticas impulsadas por Canarias para compatibilizar el peso del turismo con la mejora de las condiciones de vida de la población residente.
Durante su intervención, el viceconsejero explicó que “Canarias está impulsando una nueva forma de entender la gestión turística donde el éxito de un destino ya no puede medirse únicamente por la llegada de visitantes o, por el impacto económico del turismo, sino también por su contribución al bienestar de la ciudadanía y al desarrollo sostenible del territorio”.
El responsable autonómico recordó que el turismo continúa siendo el principal motor económico del Archipiélago, al representar cerca del 37% del Producto Interior Bruto, el 42% de la recaudación tributaria y alrededor del 40% del empleo regional.
No obstante, señaló que los grandes destinos turísticos afrontan el reto de gestionar los impactos derivados de la actividad turística y garantizar que sus beneficios repercutan de forma equilibrada en el conjunto de la sociedad.
En este contexto, Sanabria destacó el papel del Plan Estratégico Canarias Destino 2025-2027, que sitúa el bienestar de la ciudadanía como eje central de las políticas turísticas y orienta la acción pública hacia la generación de valor compartido para residentes, empresas y visitantes.
Durante su presentación, el viceconsejero expuso algunas de las iniciativas desarrolladas por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias para avanzar hacia ese objetivo, entre ellas las reformas normativas vinculadas a la vivienda vacacional, la planificación territorial, la adaptación al cambio climático y la regulación de las actividades turísticas al aire libre.
Sanabria también puso en valor la evolución de la estrategia promocional de Canarias, “basada en atributos como la sostenibilidad, la autenticidad cultural, el respeto por el entorno y la contribución positiva del turismo a las comunidades locales”.
La VIII Conferencia Anual del Simposio Internacional de Primavera sobre Desarrollo Turístico está organizada por el Instituto de Turismo y Desarrollo Económico Sostenible (Tides) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
El encuentro se celebra los días 18 y 19 de junio en el Arrecife Gran Hotel, con la participación de expertos de universidades de Austria y Reino Unido, junto a ponentes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Del número de turistas al impacto en la vida diaria
La intervención de Sanabria plantea un cambio de enfoque en la gestión turística: mantener el liderazgo económico del sector, pero incorporando nuevos criterios de evaluación relacionados con la calidad de vida, el equilibrio territorial, la sostenibilidad y el reparto de beneficios.
En esa línea, el Plan Estratégico Canarias Destino 2025-2027 sitúa el bienestar ciudadano como eje de las políticas turísticas y plantea que la actividad genere valor compartido para quienes residen en las islas, las empresas y quienes visitan el Archipiélago.
Vivienda vacacional, territorio y cambio climático
Entre las líneas de actuación citadas por el viceconsejero figuran las reformas normativas sobre vivienda vacacional, la planificación territorial, la adaptación al cambio climático y la regulación de las actividades turísticas al aire libre.
Sanabria vinculó estas políticas con la necesidad de ordenar mejor los impactos del turismo en los grandes destinos y de garantizar que la actividad contribuya de forma positiva a las comunidades locales.