El Cabildo de Fuerteventura ha avanzado las claves de una estrategia a nivel insular destinada a rehabilitar edificios abandonados y construcciones inacabadas. El objetivo es destinar los llamados "esqueletos" a un uso residencial, siempre y cuando resulte viable, técnica y jurídicamente.
La iniciativa cuenta con un primer inventario y una serie de informes elaborados junto a los seis ayuntamientos de la isla, identificando casi una treintena de edificaciones, urbanizaciones o infraestructuras inacabadas situadas en suelo urbano o urbanizable. El siguiente paso será estudiar la situación jurídica de cada inmueble para determinar cuáles pueden recuperarse y qué acuerdos serían necesarios para intervenir sobre ellos.
La institución adelantó en una nota oficial que estos informes serán entregados al Gobierno de Canarias este próximo lunes, 3 de agosto. La presidenta insular, Lola García, trasladará la documentación al consejero de Vivienda, Pablo Rodríguez, con el objeto de lograr esa "cooperación interadministrativa", y solicitar "los fondos necesarios" en los presupuestos de la Comunidad Autónoma del próximo ejercicio de 2027.
Según García, la estrategia podría permitir recuperar "centenares de viviendas", aunque la cifra definitiva dependerá del análisis técnico y jurídico de las edificaciones inventariadas.
Recuperar lo construido antes que ocupar nuevo suelo
El planteamiento del Cabildo prioriza la recuperación de espacios ya edificados frente a la construcción sobre nuevos terrenos. "La solución al problema de la vivienda no pasa únicamente por construir más, sino por abaratar costes, optimizar el suelo disponible, recuperar el patrimonio edificado y coordinar políticas públicas que permitan intervenir de forma estructural en el mercado", señaló la presidenta insular en el comunicado remitido a los medios.
El trabajo realizado con los ayuntamientos pretende conocer no solo la ubicación y características de los edificios abandonados, sino también las dificultades urbanísticas, jurídicas o de propiedad que podrían condicionar su rehabilitación.
"Ahora es el momento de analizar la situación desde el punto de vista jurídico para determinar cuáles de estas infraestructuras pueden ser destinadas a vivienda y qué acciones se pueden articular a través de los convenios que sean necesarios para mejorar la situación en la isla", explica García.
Y aunque esta estrategia está pendiente todavía de financiación y de concretar cuáles de los complejos inacabados son susceptibles de ser recuperados, "el objetivo es claro: responder a las necesidades habitacionales de la población que vive en Fuerteventura, sin fomentar la especulación ni crear un efecto llamada. Apostamos por una isla más habitable, cohesionada y respetuosa con su territorio", concluyó Lola García.


