Prisión para el patrón del Aali , el pesquero que llegó con 20 migrantes a Gran Tarajal

Desembarco de las personas migrantes desde la Salvamar, en el Muelle de Gran Tarajal.

La Policía Nacional atribuye al detenido el gobierno en solitario del pesquero presuntamente sustraído en El Aaiún, que llegó con 20 migrantes y quedó atracado en Gran Tarajal a finales de julio. Los tripulantes declararon que el investigado fue quien les cobró los 30.000 dírhams (unos 2.700 euros) del trayecto

La Policía Nacional ha identificado como presunto patrón del Aali a uno de los 20 migrantes que llegaron a Fuerteventura a bordo del pesquero el pasado 24 de julio, una embarcación sobre la que constaba una denuncia por sustracción en El Aaiún y cuya permanencia posterior en el puerto de Gran Tarajal ha generado una serie de problemas y protestas durante las últimas semanas.

El arresto se produjo el pasado 26 de julio, apenas dos días después de la llegada del barco, aunque la Policía Nacional ha informado de la operación este viernes, 7 de agosto. El hombre está investigado como presunto autor de un delito de favorecimiento de la inmigración ilegal con grave riesgo para la vida de las personas y se encuentra en prisión provisional por decisión judicial.

La denominada Operación Maestre fue desarrollada por la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de Puerto del Rosario. La investigación se inició el mismo 24 de julio, después de la llegada de 20 personas, 19 adultos y un menor extranjero no acompañado, a bordo del pesquero de aproximadamente 25 metros de eslora.

Según la Policía Nacional, las declaraciones de tres testigos protegidos, diferentes entrevistas y los reconocimientos fotográficos permitieron identificar al hombre que presuntamente gobernó la embarcación durante toda la travesía.

Una travesía sin elementos básicos de seguridad

Las pesquisas policiales sostienen que el detenido pilotó en solitario el barco desde su salida de Marruecos hasta Fuerteventura sin disponer de la correspondiente cualificación náutica.

Uno de los testigos declaró además que el investigado habría cobrado personalmente a algunos de los ocupantes 30.000 dírhams marroquíes, alrededor de 2.700 euros, por realizar el viaje.

En el momento de su detención, los agentes le intervinieron dinero en moneda marroquí que, según la Policía Nacional, coincidía con lo descrito por uno de los testigos protegidos durante la investigación.

El cuerpo policial señala también que el pesquero carecía de chalecos salvavidas, señalización luminiscente, alimentos, agua e instrucciones básicas de seguridad marítima. Estas circunstancias, unidas al fuerte oleaje durante la travesía, habrían comprometido gravemente la estabilidad de la embarcación y puesto en riesgo a sus ocupantes.

Tras ser puesto a disposición judicial, se decretó el ingreso del investigado en prisión provisional.

El Aali, el pesquero que quedó atracado en Gran Tarajal

La información de la Policía Nacional confirma que la investigación corresponde al mismo pesquero Aali que ha permanecido en el centro de la actualidad durante las últimas semanas en Gran Tarajal. Sobre la embarcación constaba una denuncia por su posible sustracción en El Aaiún y fue trasladada por Salvamento Marítimo hasta el puerto majorero después de alcanzar aguas próximas a Fuerteventura con los 20 migrantes a bordo.

Dos días después de su llegada, el Ayuntamiento de Tuineje ya reclamó a la Delegación del Gobierno que trasladara la embarcación fuera de Gran Tarajal. El alcalde, David Herrera, denunció entonces que el barco había quedado atracado sin tripulación y sin que el Consistorio ni Puertos Canarios hubieran recibido comunicación oficial sobre la operación.

El Ayuntamiento solicitó llevarlo hasta Puerto del Rosario, puerto de titularidad estatal, al entender que Gran Tarajal no disponía de un atraque adecuado para mantener con seguridad una embarcación de estas características y advertir de la posible presencia de combustible, baterías y otros materiales contaminantes.

Una vía de agua antes de su retirada

La retirada del pesquero fue anunciada posteriormente para el martes 4 de agosto, una vez que el armador se desplazó hasta Fuerteventura para hacerse cargo de la embarcación, pero la salida no se produjo entonces.

Como informó Fuerteventura Digital, durante los trabajos previos a su retirada se produjo una vía de agua cuando se intentaba reparar una de las hélices.

David Herrera explicó a este medio que existió riesgo de que el barco se hundiera, aunque finalmente pudo ser achicado. El agua acumulada no podía evacuarse directamente al mar por contener aceites y otros productos contaminantes, por lo que tuvo que almacenarse en depósitos especiales.

El incidente motivó la activación de los protocolos de emergencia ante el riesgo de contaminación marina, aunque no llegó a confirmarse un vertido al mar.

El recuerdo de las gabarras de 2018

La permanencia del Aali en Gran Tarajal generó críticas tanto del Ayuntamiento como del Partido Popular de Tuineje, que reclamó su retirada y volvió a recordar el hundimiento de varias gabarras y remolcadores durante el temporal de febrero de 2018.

Aquel episodio provocó vertidos, daños en las instalaciones y una prolongada operación de reflotamiento y recuperación ambiental, un antecedente utilizado ahora por las instituciones locales para reclamar que no permanezcan en el muelle comercial embarcaciones abandonadas o sin tripulación que puedan suponer un riesgo.

La nueva información de la Policía Nacional aporta ahora una pieza que faltaba en la reconstrucción del caso: uno de los propios ocupantes del Aali habría sido quien gobernó el pesquero desde Marruecos y, según la investigación, habría cobrado a algunos de los migrantes por realizar la travesía.