Van der Veen: "No estábamos locos"

Diagnóstico de El Castillo-Caleta de Fuste, vivir en un destino en situación crítica, artificial y sin identidad

El estudio de una consultora externa realizado a petición de los empresarios se alinea con el malestar de la población por cuestiones como la falta de limpieza, seguridad, mantenimiento, planificación e inversión pública. Los encuestados aluden también a una cuestión de fondo, la percepeción de vivir en un inclave turístico artificial y sin identidad 

Caleta de Fuste, en una imagen de la Asociación Empresarios de El Castillo.
Caleta de Fuste, en una imagen de la Asociación Empresarios de El Castillo.

'Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste', elaborado por Cumbre 8 Islas, por encargo de Gesprotur y a petición de la Asociación de Empresarios de El Castillo, pone negro sobre blanco las carencias crítias del principal núcleo turístico de Antigua.


Deterioro, abandono de los servicios de limpieza seguridad, carencias en el transporteplanificación obsoleta o ineficaz, el alejamiento de la administración, la pérdida de identidad del destino... son algunas de las conclusiones del documento que presentó este viernes la Asociación de Empresarios de El Castillo.

'Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste', es el nombre de este documento que arroja un panorama desolador, un escenario que, en palabras del presidente del colectivo, "es lo mismo que llevábamos años denunciando". El documento ha sido redactado por la consultora externa Cumbre 8 Islas, por encargo de Gesprotur (Turismo del Gobierno de Canarias), y a petición de la asociación de Empresarios del Castillo, identifica las principales carencias de la zona turística del municipio de Antigua, desde limpieza y seguridad, hasta identidad, planificación y coordinación institucional.

"Resulta que no estábamos locos", ha señalado durante la semana el presidente del colectivo, Eduard Van der Veen, mientras recorría los medios insulares para llamar a la participación en la reunión de este viernes para presentar el diagnóstico. Su relato refleja la percepción de una publación que vive en un lugar donde la inseguridad es creciente y hay falta de efectivos policiales, y que no cuenta con espacios para familias, menores, personas mayores, y donde los jóvenes se marchan por falta de oportunidades.   

Fuente: Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste.
Fuente: Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste.

Peso a todo ello, el propio estudio, que la Asociación de Empresarios de El Castillo ha publicado en su web, trata de generar un marco de decisiones que convierta "las demandas ciudadanas en soluciones". "Los políticos ya lo tienen para las próximas elecciones. Es coger este documento y ponerlo en el programa", adelantó Eduard Van der Veen. 

Acto público y hoja de ruta para El Castillo-Caleta de Fuste

El documento se presentó en un acto en el Hotel Barceló Fuerteventura, con presencia una amplia presencia institucional. Estuvieron las consejeras autonómica e insular de Turismo, Jéssica de León y Marlene Figueroa, y desde el Ayuntamiento de Antigua, aunque no estuvo el alcalde, Matías Peña, sí asistió el concejal de Obras y Servicios, y Parques y Jardines, Juan Cabrera. 

Pese a que el documento no deja en buen lugar a las instituciones de Fuerteventura, tanto el propio documento como la actitud del presidente de los empresarios fue en clave positiva. En declaraciones a los dos medios que asistieron, Dos FM y Onda Fuerteventura, Eduard Van der Veen concluyó esperando que este diagnóstico sirva para "colaborar con las instituciones y mejorar la situación".  


De El Castillo a Caleta de Fuste: sin identidad 

La situación de este enclave no deja de ser el resultado de un proceso histórico que no es una excepción en Fuerteventura y en Canarias, pero que aquí se hace patente especialmente. Los grandes complejos hoteleros cuidan sus instalaciones, los servicios que ofrecen a sus clientes, pero de puertas para afuera, la realidad es muy distinta. 

Inclusive, hay empresas turísticas que en ocasiones se encargan de adecentar espacios públicos -también los propios vecinos se organizan para limpiar-, porque los servicios y la inversión de la Administración está lejos de cubrir las necesidades de la zona, a todos los niveles, y es algo que refleja el diagnóstico.

Caleta de Fuste y Costa de Antigua, renombrados desde sus marcas originales, El Castillo y Nuevo Horizonte, son dos ejemplos de ello, dos núcleos que surgieron al calor del desarrollismo turístico. A diferencia de Antigua capital, donde viven 2.000 personas, hoy ya son más de 6.000 los residentes en la zona turística, donde gran parte de la población es de nacionalidad extranjera. Se sienten alejados de las políticas de gestión de la administración local, como refleja el propio estudio. 

El malestar ciudadano ha trascendido a la dimensión identitaria del destino, existiendo una fractura simbólica entre la denominación turística de 'Caleta de Fuste' frente al arraigo del nombre 'El Castillo', utilizado por sus residentes.

Esta dualidad no es una cuestión menor, pues ha derivado en reclamos formales para un cambio de nomenclatura, fenómeno que evidencia la erosión en el sentido de pertenencia y la conexión de la población local con el modelo de desarrollo turístico actual. 

- Extracto del Diagnóstico en El Castillo-Caleta de Fuste

Más allá de los servicios básicos, el diagnóstico recoge la percepción de que el destino carece de atributos diferenciales más allá del sol y playa. Entre los elementos citados como referencias actuales, menciona la Torre de San Buenaventura, que da nombre a El Castillo, pero que "no tiene uso turístico activo", y la playa artificial.

El estudio cita precisamente este concepto en numerosas ocasiones, la necesidad de contrarrestar la idea de un destino "mayoritariamente artificial" y sin un carácter propio claro.


Limpieza y seguridad, el foco del diagnóstico en El Castillo-Caleta de Fuste

Según el propio diagnóstico, su validez "reside en su carácter participativo", al construirse "primordialmente sobre la percepción de los principales agentes del destino que operan y viven diariamente en el territorio", con el objetivo de "servir de herramienta de referencia" para las instituciones con capacidad de decisión (Ayuntamiento, Cabildo y Gobierno de Canarias).

El estudio identifica diez retos principales, que van desde urgencias de servicio público hasta cuestiones de posicionamiento turístico. 

Limpieza y residuos, el "desafío más crítico"

La limpieza viaria y la gestión de residuos aparecen como "el desafío más crítico y urgente" y el punto negativo con mayor consenso entre los agentes consultados. El diagnóstico describe un deterioro visual persistente, con acumulación de basura, contenedores desbordados y papeleras saturadas

Basura en Caleta de Fuste, en una imagen de la Asociación Empresarios de El Castillo.
Basura en Caleta de Fuste, en una imagen de la Asociación Empresarios de El Castillo.

El informe señala que el sector empresarial percibe que la inversión privada en modernizar establecimientos "pierde impacto ante un entorno público degradado". Como ejemplo, recoge que algunos complejos hoteleros limpian aceras públicas con su propio personal para reducir el efecto de la mala imagen en los accesos.

Además, se apunta a la preocupación por el "rebozo" (residuos fuera de los depósitos) y a factores de corresponsabilidad, citando conductas incívicas y la presión añadida de parte del sector comercial que, según el diagnóstico, satura contenedores con cartones y envases.

En paralelo, el documento recoge que el Ayuntamiento trabaja en un nuevo pliego para unificar limpieza y recogida de residuos, con una previsión de incremento de inversión anual de 1 a 2,3 millones de euros, y el aumento de personal de 22 a 35 trabajadores

Seguridad: delitos recurrentes y falta de efectivos

La seguridad ciudadana figura como otra preocupación central. El diagnóstico habla de un repunte de la criminalidad y de una presencia policial percibida como intermitente, con referencias a tráfico de drogas en espacios degradados, robos y agresiones con armas blancas.

El texto vincula parte del problema a un déficit de efectivos de Policía Local. La comunidad entrevistada afirma que se han perdido diez agentes en la última década y que, de una plantilla teórica de 19, solo 15 estarían disponibles para patrullaje en todo el municipio, lo que dificultaría cubrir turnos nocturnos. 

Falta de estrategia e infraestructuras: el estudio ve un destino "a golpe de urgencias"

El diagnóstico "El Castillo: Diagnóstico y Futuro" refleja también una ausencia de hoja de ruta clara y compartida para el futuro de Castillo-Caleta de Fuste. Según el documento, distintos agentes públicos y privados perciben que la gestión tiende a responder a urgencias o coyunturas específicas, sin integrarse en un plan de largo plazo que defina el modelo turístico y urbano que se quiere construir.

El estudio recuerda que sí han existido instrumentos de planificación, como el Primer Plan de Modernización (aprobado definitivamente en 2016 mediante el Decreto 44/2016, de 5 de mayo) y el Segundo Plan de Modernización (aprobado en 2022 mediante el Decreto 157/2022, de 30 de junio), orientados a la recualificación y renovación del núcleo turístico e incorporando mejoras en infraestructuras, espacios públicos y conexiones viales. 

Imagen de la Asociación de Vecinos de Costa de Antigua.
Imagen de la Asociación de Vecinos de Costa de Antigua.

Sin embargo, según el diagnóstico, los agentes consultados consideran que estos planes han tenido escaso impacto real, más allá de actuaciones puntuales, sin consolidarse como una referencia operativa para el destino.

En paralelo, el informe describe carencias estructurales de infraestructuras públicas en un núcleo que, pese a ser el principal motor económico del municipio, no contaría con dotaciones que diversifiquen y cohesionen la oferta.

En este sentido, las entrevistas realizadas a empresarios y residentes indican que faltarían infraestructuras culturales y sociales públicas capaces de dinamizar la vida del destino más allá del "sol y playa", así como equipamientos deportivos modernos y accesibles. En ese contexto, se citan también parques infantiles insuficientes y obsoletos, con déficit de zonas de sombra y espacios adecuados para las familias.

Se echan en falta plazas activas, centros de referencia y zonas comunitarias que actúen como puntos de encuentro para residentes y turistas, recogen estos mismos testimonios. Y la ausencia de equipamientos modernos y bien mantenidos proyecta una imagen de escasa inversión pública, alimentando la percepción de un enclave orientado al aprovechamiento turístico, pero sin retorno suficiente al espacio común.

Movilidad y transporte 

En materia de movilidad, el informe recoge una percepción de insuficiente adecuación del transporte público interurbano a las necesidades reales del núcleo, señalando que, aunque la competencia directa recae en el Cabildo de Fuerteventura, la infraestructura no habría evolucionado al ritmo del crecimiento urbano, residencial y turístico. Entre las quejas más repetidas figura el estado de las paradas, con marquesinas deterioradas o inexistentes, lo que obliga a esperar sin resguardo frente al sol, el viento o la lluvia y, según el diagnóstico, proyecta una imagen de desatención institucional incompatible con los estándares de calidad que pretende el destino.

Carencias también en la administración local  

El documento también apunta a limitaciones internas del Ayuntamiento: por un lado, una falta de recursos para inversiones, servicios y mantenimiento acordes a un destino turístico de referencia; y por otro, una insuficiencia de personal técnico cualificado que afectaría tanto al día a día (mantenimiento, zonas verdes) como a la tramitación de expedientes, licitaciones y licencias.

Como vía de mejora, el diagnóstico menciona la necesidad de una estrategia de captación de financiación externa (regional, estatal o europea) y recuerda que acceder a fondos exige cumplir requisitos como la elaboración de un plan antifraude que garantice transparencia y reduzca riesgos de incumplimiento.

Finalmente, el estudio vincula la falta de dinamización económica y comercial a un impacto directo en el comportamiento del visitante: según recoge, una parte creciente de la estancia se concentraría dentro de los establecimientos alojativos, reduciendo el tiempo en el espacio público y el gasto en el entorno, lo que alimentaría la imagen de un destino fragmentado y con poca vida urbana fuera de los hoteles.

En las entrevistas se menciona además un efecto "dominó": a menor tránsito peatonal, menor incentivo para nuevas aperturas o renovaciones, profundizando la sensación de deterioro. 


Debilidades y fortalezas, aunque también oportunidades

El diagnóstico "El Castillo: Diagnóstico y Futuro" incluye un análisis DAFO que sitúa como fortalezas la ubicación de Castillo-Caleta de Fuste en la costa centro-este de Fuerteventura, su proximidad al aeropuerto y la conectividad vial por la FV-2, además de una baja estacionalidad con ocupación hotelera estable.

El documento también destaca la oferta alojativa diversificada, el puerto deportivo y los campos de golf, así como la playa artificial adaptada para familias. Entre los elementos con potencial identitario cita la Torre de San Buenaventura (BIC desde 1949) y subraya el peso del núcleo como motor económico del municipio de Antigua. Como oportunidad externa, el estudio apunta a tendencias de demanda hacia turismo activo y responsable, el crecimiento de estancias largas y la opción de captar financiación para modernización y sostenibilidad.

En el apartado de debilidades, las principales son limitaciones la deficiencia en limpieza y recogida de residuos, la falta de seguridad pública y vigilancia, el deterioro del mantenimiento urbano (acerado, alumbrado, jardines y mobiliario) y la parálisis en la recepción de ámbitos urbanísticos que dificultaría la prestación regular de servicios públicos.

El DAFO añade una desalineación entre población y Ayuntamiento y un problema de identidad, marcado por la dualidad nominal "El Castillo" frente a "Caleta de Fuste" y una brecha entre la marca turística y la realidad percibida. A ello suma una falta de planificación estratégica, una capacidad municipal limitada por recursos y personal técnico, y una insuficiente dinamización económica y comercial que concentraría el gasto en hoteles y reduciría el impacto en el tejido local.

Como respuesta, el documento recoge una batería de recomendaciones categorizadas que prioriza como "muy altas" dos medidas: activar un plan de choque mientras se formaliza el nuevo contrato de limpieza y priorizar la cobertura total de las plazas de Policía Local

Fuente Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste.
Fuente Diagnóstico Estratégico de la Situación del Destino Turístico Castillo - Caleta de Fuste.

Entre las propuestas de prioridad "alta" figuran avanzar hacia una estrategia local, reforzar asistencia técnica externa para la gestión, recuperar una base operativa permanente de Policía Local en el núcleo turístico, solicitar más efectivos de Guardia Civil y externalizar el mantenimiento de alumbrado y zonas verdes.

En un nivel "medio", el estudio plantea estudiar fórmulas para facilitar la recepción de urbanizaciones, avanzar hacia una denominación única del destino, potenciar el uso turístico del patrimonio (Torre de San Buenaventura), promover el cuidado del espacio público "entre todos" y diversificar la oferta turística.