Carol, integradora social y con formación terapéutica en Bioenergética y eneagrama.
De origen argentino y con años de experiencia en el ámbito social, Carol explica que su interés por el autoconocimiento comenzó temprano y se fue ampliando con distintas disciplinas, desde la terapia psicológica hasta el reiki y la bioenergética, siempre atendiendo a "una inquietud muy fuerte sobre mi trabajo personal”.
Para ella, la bioenergética se abre paso como una herramienta de trabajo emocional que conecta cuerpo y mente. Así lo explicó durante una entrevista en el podcast Las Huellas de Carmela, donde relató su experiencia personal y el impacto de esta terapia en su proceso de autoconocimiento.
“La idea es contar mi historia con la bioenergética para que la gente pueda empatizar y entender cómo apareció en mi vida”, explicó la invitada al inicio de la conversación.
Según relató, su primer contacto con esta práctica llegó después de años de terapia tradicional y en plena pandemia, cuando decidió probar un enfoque psicocorporal recomendado durante una sesión de astrología. “Cuando empiezas a trabajar con el cuerpo, toda tu historia se va desarmando y empieza a aparecer tu verdadero ser”, señaló.
Una terapia centrada en el cuerpo
La bioenergética parte de la idea de que las experiencias vitales generan tensiones físicas -las llamadas “corazas”- que influyen en la forma de pensar y de sentir. A través de ejercicios corporales, respiración y movimiento, se busca liberar esas tensiones y favorecer el bienestar emocional. Para Carol, uno de los principales beneficios es la rapidez con la que se movilizan los procesos internos. “La mente engaña, pero el cuerpo no miente”, recalca. Una aseveración que también comparte la terapeuta Carmen Gutiérrez, promotora del podcast. Este enfoque permite acceder al inconsciente desde lo físico, detalló, "no hay trampa ni cartón, porque vas directamente al cuerpo.
Un camino personal antes de acompañar a otros
Carol explicó que todavía se encuentra en formación y que su prioridad sigue siendo el trabajo personal. “Para poder trabajar con el otro, uno es el primero que tiene que sanar”, aseguró.
Su trayectoria combina el ámbito social con intereses espirituales y terapéuticos, desde el reiki hasta la psicoterapia corporal. Un recorrido que, según dijo, le ha permitido comprender la importancia de la responsabilidad individual en el bienestar emocional.
“Cuando te animas a trabajar tus dolores y tus historias, después la recompensa es muy grande”, concluyó.
En formación constante, Carol mientras empieza a compartir con otras personas las herramientas que han marcado su propio proceso de crecimiento personal. Su trabajo combina el acompañamiento social con prácticas orientadas al bienestar emocional y corporal.
Las personas interesadas en conocer su trabajo o contactar con ella pueden hacerlo a través de su perfil de Instagram, @carolreikibarcelona, donde comparte información sobre sesiones y actividades.
Como cierre del episodio, Carmen Delia propuso una práctica cotidiana a la que llamó “la dieta de las quejas”, una invitación a tomar conciencia de cuántas veces al día surge la queja automática ante situaciones que no salen como se esperaba.
La propuesta es simple: detenerse, respirar y aceptar lo que ocurre antes de reaccionar. Según explicó, la queja constante “es estéril y tóxica”, mientras que la respiración consciente permite volver al cuerpo, recuperar la calma y afrontar los problemas desde otro lugar.
“Desde que abrimos los ojos hasta que los cerramos suceden cosas que no siempre podemos controlar; aceptar lo que hay nos lleva a un estado de mayor presencia”, señaló durante el podcast.