La llegada de Nicolás Maduro a Estados Unidos esposado y en chándal ha recorrido los medios internacionales. El mandatario venezolano comparecerá ante un juez federal en Nueva York este lunes, donde pendía para él desde hace quince años una orden de detención. Será procesado por cargos relacionados con narcotráfico, conspiración y otros delitos graves.
La captura Maduro fue sin oposición, gracias a la colaboración interna
La operación que culminó con la detención de Nicolás Maduro sigue rodeada de dudas. Según la versión ofrecida por Washington, se trató de una acción rápida, coordinada por fuerzas especiales estadounidenses, con apoyo de inteligencia y ejecutada en un margen temporal muy reducido.
Uno de los elementos que más llama la atención es la ausencia de respuesta por parte del aparato militar venezolano, y la tibia reacción del Gobierno de Venezuela en las horas posteriores al arresto.
Tampoco se produjeron manifestaciones relevantes por parte del chavismo -el régimen pidió movilizaciones populares masivas, a las que solo acudieron unos pocos miles de personas-, ni ha habido movimientos militares releventes, más allá del pronunciamiento del ministro de Defensa tras el ataque.
En este sentido, resulta llamativo el éxito de la operación, deteniendo en su propio territorio al mandatario chavista, y especialmente considerando que la posibilidad del ataque no era ninguna sorpresa, una vez que las fuerzas militares de EEUU llevan meses operando en aguas de Venezuela.
Un topo de la CIA ayudó en el arresto de Maduro
CBS News y otros medios citan a funcionarios estadounidenses que reconocen la existencia de una "fuente de la CIA dentro del Gobierno venezolano", la cual habría ayudado a rastrear en tiempo real la localización de Maduro.
The New York Times detalló que este informante, lo que popularmente se conoce como un "topo", estaría integrado en las entrañas de la estructura estatal, y habría proporcionado datos clave sobre rutinas y movimientos de Maduro. Todo ello, junto a la vigilancia con drones, y a la recompensa de hasta 50 millones de dólares ofrecida por EEUU, fueron factores que condujeron a su captura.
Una veterana corresponsal como Lucía Newman sostiene que la caída en cuestión de horas y la actitud de Delcy Rodríguez apuntan a que “ha habido un acuerdo entre bastidores”, comparándolo con el caso Noriega en Panamá y sugiriendo coordinación previa con altos mandos.
La rapidez del asalto y la aparente facilidad de acceso al complejo presidencial, pese a la supuesta fortificación y las defensas antiaéreas rusas, se interpretan como indicios de que el aparato estatal y militar venezolano, o al menos, una parte de él, decidió no oponerse activamente.
