Limpiaventura despide 2025 con 30 batidas, 18 limpiezas de playa y 36 talleres medioambientales, además de 20.280 kilos de residuos retirados del litoral majorero. Son cifras que reflejan un ritmo constante de trabajo, apoyado en una estructura de voluntariado que se mantiene estable.
Gerardo Yánez, coordinador de actividades de la asociación, atiende a Fuerteventura Digital para hacer balance de un año especial, porque Limpiaventura cumple diez años de actividad.
Cofete fue el escenario de la última batida de 2025, con una limpieza que tuvo lugar el domingo 28 de diciembre en el Roque del Moro, uno de los paisajes más emblemáticos de la isla, cuyas imágenes dan la vuelta al mundo por su belleza e inmensidad. Pero en la imagen fina, cuando se mira de cerca, Cofete está llena de basura.
Al ser una playa completamente abierta a la mar del norte, la basura marina se deposita continuamente a lo largo de sus 13 kilómetros de longitud. El resto es inabarcable, y le corresponde actuar cada cierto tiempo a las administraciones. Por eso, para esta última limpieza, la intervención se centró en el entorno del Roque del Moro.
Durante la batida, los voluntarios se encontraron con la colaboración espontánea de visitantes. "Cuando llegamos había una pareja de turistas ingleses limpiando, y se quedaron ayudando hasta el final". Relata Yánez que la gente no solo ensucia, sino que colabora mucho también, y es habitual que los usuarios de la costa se sumen a la recogida cuando los ven limpiar.
Basura marina y su relación con la migración
La percepción del colectivo no ha cambiado respecto a años anteriores. "Sigue llegando basura, sobre todo plásticos. Lo más típico son bidones de gasoil, garrafas, artes de pesca y cabos", señala Yánez.
Aunque también, en torno a una cuarta o quinta parte de los residuos procede del uso recreativo del litoral: latas de cerveza, restos de botellones o desechos vinculados a la actividad pesquera, como latas de conservas y bolsas.
En 2025, la llegada de personas migrantes a Canarias se redujo en más de un 60%, una realidad social que también se refleja en la actividad de Limpiaventura.
Las cuatro toneladas de basura que se recogieron de menos respecto a 2024 tienen que ver con el descenso del fenómeno migratorio. "Las pateras y cayucos pesan mucho. Antes recogíamos tres al mes y ahora una cada tres meses", explica Yánez, hasta el punto de que la última intervención de este tipo fue la retirada de una zodiac en el Faro de La Entallada, en el mes de marzo.
El testimonio, al mismo tiempo, desribe una realidad que pasa desapercibida. Las autoridades reportan la llegada de personas migrantes cuando son rescatadas, pero no cuando tocan tierra. Si no son interceptadas, estas embarcaciones llegan a la playa, y la labor de Limpiaventura lo atestigua.
Talleres, participación y apoyo tanto espontáneo como empresarial a Limpiaventura
La labor de Limpiaventura va más allá de la limpieza. Todos los viernes, en Bristol, el colectivo desarrolla talleres de sensibilización con estudiantes de la academia de Alina Kunz, presidenta de la asociación.
Cada mes, alrededor de un centenar de personas participa en las batidas, con una base de unos veinte voluntarios fijos y entre 300 y 400 personas distintas a lo largo del año.
"También agradecemos mucho la implicación de gente que viene de Europa, tanto en las limpiezas como en donaciones o comprando merchandising", señala Yánez. "Un alemán llegó a dejarnos 400 euros de donación".
La asociación colabora también con Clean Ocean Project, a través del proyecto Playa Palets. Clean Ocean Project fabrica los contenedores de madera donde la gente deposita los residuos marinos, y Limpiaventura se encarga de su recogida. Son 32 canecones de palets distribuidos por la costa este de Fuerteventura, desde Montaña Roja hasta Jacomar, que en la costa norte de La Oliva, de Corralejo a El Cotillo, los recoge también el ayuntamiento.
Diez años sin apoyo económico institucional
Haciendo balance, Yánez reconoce que "vamos bien de voluntarios, aunque siempre viene bien una mano más". El balance de 2025 coincide con una década larga de trabajo voluntario. La nota positiva del año fue la renovación del vehículo, una Toyota Hilux, adquirida gracias a una colecta impulsada por el Ayuntamiento de La Oliva y la colaboración de una veintena de empresas.
Aun así, su situación económica sigue siendo frágil. "No hemos recibido subvención o ayuda económica alguna desde ninguna administración. A ver si se animan alguna vez...", sugiere Yánez. Porque la actividad del colectivo no es solo voluntariado. Su coste mensual está en torno a los 300 euros, entre los gastos de vehículos, seguros, gestoría y garaje.
Camino de su undécimo año de actividad, Limpiaventura mantiene intacto su objetivo: seguir retirando residuos del litoral majorero y recordando que la presión sobre la costa continúa, incluso cuando las cifras parecen mejorar.
¿Cómo colaborar con Limpiaventura?
Para quienes quieran apoyar a la organización, Limpiaventura invita a seguirles en sus redes sociales, donde informan sobre actividades y cómo colaborar. "Tenemos un número de cuenta y una especie de PayPal para donaciones".



