La Semana Santa, por alguna razón, suele llegar a Canarias con sorpresas en cuanto al tiempo se refiere. En estos breves días de fiesta y descanso, estamos atentos a cómo nos recibe la naturaleza, y la metereología es siempre noticia por la calma chicha, para disfrutar de la playa, la lluvia que nos arruina el baño -en Fuerteventura, lo celebramos-, o como en esta ocasión, por la calima.
Normalmente se queda en Fuerteventura y Lanzarote, pero esta vez la calima ha azotado también a la provincia occidental. Este fenómeno que no agrada a nadie, ha envuelto completamente a Gran Canaria, ha llegado hasta Tenerife, y ha llegado a afectar vuelos en La Palma, como reportaron los controladores aéreos.
Qué es la calima, de dónde viene, y por qué se origina
Al mecanismo atmosférico de viento seco que genera una gran alfombra de polvo desplazada por el viento en África Occidental, los especialistas lo llaman "harmattan". Y aunque el término pueda sonar lejano, en Canarias tiene una traducción inmediata: calima.
La palabra harmattan procede del término haramata, de la lengua akan que se habla en el oeste de Ghana, y alude al viento seco, cargado de polvo, que sopla en el África occidental y septentrional, especialmente entre noviembre y abril.
En una visión simplificada, las claves del harmattan son primero, el refuerzo del viento cerca del suelo tras el paso de un frente frío. Después, la convergencia de esos vientos contra la cordillera del Atlas. Y, por último, la capacidad del aire para arrastrar el polvo del desierto y mantenerlo en suspensión durante horas o incluso días.
En este caso en concreto, AEMET Divulga y incluso la NASA abordaron el fenómeno. El perfil divulgativo de la Agencia Estatal de Meteorología, viendo venir las imágenes de los satélites europeos del domingo día 30, con una enorme pared de polvo desplazándose desde el Sáhara en dirección al Atlántico y a Canarias, le dedicó un hilo completo en X.
La NASA también lo resumió de una manera muy en su artículo titulado March of the Harmattan, describiendo las imágenes satelitales de EUMETSAT:
"A dry, dust-laden wind known as the harmattan swept across northwestern Africa”
"Un viento seco, cargado de polvo, barrió el noroeste de África".
- NASA ("March of the Harmattan", 30 de marzo de 2026)
De la calima, al harmattan, a la tormenta perfecta en África, el haboob
La imagen ayuda a entender de un vistazo por qué Canarias volvió a amanecer sepultada bajo ese diminuto y denso polvo en suspensión, que aquí conocemos tan bien, y que aunque a veces lo olvidemos, también sufren, y generalmente con más fuerza, nuestros vecinos geográficos del continente africano.
De hecho, mientras que en Canarias se activó la prealerta, en Marruecos las autoridades emitieron una alerta para varias regiones, por serios problemas de visibilidad. Es más, cuando la tormenta de polvo es todavía mayor, se la llama de otra manera: "haboob".
Haboob es un término originario de Sudán y Sudán del Sur, aunque se uso se ha extendido a todas las regiones secas del mundo donde sucede un fenómeno de enorme violencia, las tormentas del desierto que vemos en las películas existen en la realidad, con gigantescas paredes de de arena y polvo que pueden alcanzar los 100 km de ancho, varios kilómetros de altura, y desplazarse a entre entre los 35 y 100 km/h.
En cuanto al comportamiento del harmattan, la AEMET lo compara el con el de un frente de racha en una tormenta. En una tormenta convectiva, hay una corriente cálida ascendente y otra fría descendente, que empujan y levantan aire en superficie. No se trata, por tanto, de un episodio aislado, sino de una cadena de mecanismos de distinta escala que encajan como piezas de un mismo engranaje atmosférico.
Y ese engranaje, cuando se activa en el momento oportuno, termina trayendo a Canarias una de sus postales más reconocibles, un horizonte difuminado por la calima, y las terrazas llenas de tierra.