El 63% de los empresarios de Fuerteventura prevé estancamiento o estabilidad pare este 2026

La Cámara de Comercio presentó el Índice de Confianza Empresarial (ICE) destacando que aunque "Fuerteventura presenta dudas para el 2026", la isla supera las previsiones. La isla majorera espera una caída en inversión y exportaciones para el primer trimestre de este año

El presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Comercio de Fuerteventura, Juan Tomás Figueroa Benítez, fue el encargado de presentar el ICE.
El presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Comercio de Fuerteventura, Juan Tomás Figueroa Benítez, fue el encargado de presentar el ICE.

El clima empresarial cierra 2025 mejor de lo previsto, especialmente en el cómputo general de Canarias, aunque en Fuerteventura la situación es mayormente de cautela, e incluso de pesimismo, para este 2026 que recién arranca. 

Según el Índice de Confianza Empresarial (ICE) presentado por la Cámara de Comercio de Fuerteventura este jueves, 5 de febrero, el 62,7% de los empresarios de la isla prevé una situación de estancamiento o estabilidad durante el primer trimestre del año, un dato que marca el tono de cautela con el que se afronta el nuevo ejercicio.

El buen cierre del ejercicio 2025 en Canarias no ha evitado el enfriamiento de las expectativas empresariales en Fuerteventura para este inicio de año.

El indicador de expectativas empresariales, que en el cuarto trimestre de 2025 se situó en 15,7 puntos, desciende hasta 5,9 puntos para el primer trimestre de 2026, lo que supone una caída de 9,8 puntos. Aunque el saldo sigue siendo positivo, la reducción refleja un cambio significativo en el clima empresarial. En el conjunto de Canarias, el saldo de expectativas se sitúa en 8,9 puntos, por encima del dato registrado en Fuerteventura.

Un cierre de 2025 mejor de lo previsto

El cierre de 2025 fue, no obstante, mejor de lo previsto. En Fuerteventura, el 32,4% de los establecimientos calificó el último trimestre como favorable, frente a un 17,7 puntos de situación real, lo que supone un cumplimiento al alza de 6,7 puntos respecto a las previsiones iniciales. En el Archipiélago, la situación global alcanzó un saldo de 17,9 puntos, superando también las expectativas.

La principal señal de alerta para la economía majorera se encuentra en la inversión. Fuerteventura cerró 2025 con una posición robusta en este apartado, con un saldo positivo de 7,8 puntos, incluso por encima de la media regional (3,3 puntos). Sin embargo, para el primer trimestre de 2026 la expectativa cae de forma abrupta hasta un saldo negativo de -9,8 puntos, lo que refleja la paralización o reserva de proyectos por parte del empresariado. 

Presentación en la Cámara de Fuerteventura del Índice de Confianza Empresarial (ICE).
Presentación en la Cámara de Fuerteventura del Índice de Confianza Empresarial (ICE).

También las exportaciones, que incluyen la venta de servicios turísticos, mantienen un marcado pesimismo. El cuarto trimestre de 2025 cerró con un saldo negativo de -20,0 puntos y, lejos de mejorar, la previsión para el inicio de 2026 empeora hasta -25,0 puntos, convirtiéndose en uno de los factores que más lastran las expectativas económicas en la isla.

El empleo es el único indicador que se mantiene en terreno positivo. El cierre de 2025 registró un saldo de +2,0 puntos y la previsión para el primer trimestre de 2026 se sitúa en +1,0 punto, lo que apunta al mantenimiento de las plantillas y aporta un leve elemento de estabilidad en el corto plazo.

A nivel sectorial, el transporte y la hostelería continúan siendo el motor económico regional, tras cerrar 2025 superando sus propias expectativas en 13,1 puntos, con saldos positivos tanto en empleo como en inversión. En el extremo opuesto, la construcción sigue siendo el sector más pesimista, con una situación real de empleo de -12,7 puntos y un incumplimiento de previsiones de 5,8 puntos.

En conjunto, los datos del ICE dibujan un escenario en el que Fuerteventura pasa del optimismo del cierre de 2025 a una fase de prudencia marcada por el estancamiento, la caída de la inversión y el retroceso de las exportaciones, pese a que el empleo se mantiene y el contexto regional sigue siendo ligeramente más favorable.