Una bebé y cuatro mujeres, entre los 83 muertos de un cayuco rumbo a Canarias

Caminando Fronteras señala que los supervivientes del cayuco que salió de Gambia hace 27 días han sido trasladados a Gran Canaria
Guardamar Urania, en una imagen de Salvamento Marítimo.
Guardamar Urania, en una imagen de Salvamento Marítimo.

El colectivo Caminando Fronteras cifra en 83 las personas fallecidas durante la travesía de un cayuco que salió de Gambia rumbo a Canarias hace 27 días. Entre las víctimas se encuentran cuatro mujeres y una bebé, según confirmó este jueves su portavoz, Helena Maleno.

"Pierden la vida ochenta y tres personas, entre ellas 4 mujeres y una bebé, en un cayuco que salió de Gambia hace 27 días. Los supervivientes han sido trasladados a Gran Canaria", publicó Maleno en su cuenta de X.

La organización había alertado previamente a las autoridades sobre esta embarcación y sostiene que la Guardia Civil ha confirmado que las inscripciones de su casco coinciden con las de un cayuco que partió de Gambia el pasado 7 de agosto con 127 personas a bordo, entre ellas cuatro mujeres y una bebé.

Según informó la agencia EFE, partir de datos de Salvamento Marítimo, la embarcación fue localizada este miércoles sobre las 18.40 horas por el avión Sasemar 101, a unas 65 millas náuticas, alrededor de 120 kilómetros, al suroeste de Arguineguín. La Guardamar Urania llegó hasta el cayuco alrededor de la medianoche. 

Los equipos de rescate encontraron a 44 supervivientes y al menos cinco cadáveres a bordo, todos ellos varones. Los cuerpos no pudieron ser recuperados debido al fuerte oleaje, el agua acumulada en el interior de la embarcación y la necesidad de atender con urgencia a las personas que continuaban con vida. Los rescatadores no descartaron que pudiera haber algún otro cuerpo dentro del cayuco. 

Los datos aportados por Caminando Fronteras y los testimonios recabados entre los supervivientes permiten elevar el balance muy por encima de los cinco fallecidos constatados directamente durante el rescate. Según EFE, los ocupantes explicaron a Cruz Roja en el muelle de Arguineguín que habían iniciado la travesía "con más de cien personas" y que muchas murieron durante los días que permanecieron a la deriva. 

La cifra de 83 fallecidos procede, por tanto, de la reconstrucción realizada por Caminando Fronteras a partir de la embarcación identificada, el número de personas que habían salido de Gambia y los supervivientes finalmente rescatados, y no del número de cadáveres recuperados por Salvamento Marítimo.

Supervivientes exhaustos y seis hospitalizados

La situación de los rescatados era especialmente delicada. Uno de los miembros del operativo describió a EFE que llegaban completamente exhaustos y con graves dificultades para mantenerse en pie tras casi un mes en el mar. 

Durante el traslado hacia Gran Canaria fue necesaria la evacuación en helicóptero de tres supervivientes a hospitales de Las Palmas de Gran Canaria, dos al Doctor Negrín y uno al Hospital Insular. Posteriormente, el 112 Canarias informó de que un total de seis personas habían sido hospitalizadas con cuadros de deshidratación, desorientación y síntomas compatibles con la ingesta de agua de mar. Dos presentaban además traumatismos. 

Los primeros datos difundidos por EFE indican que los supervivientes son varones procedentes de Gambia y Mali. El resto llegó durante la madrugada al puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán. 

Una de las rutas migratorias más letales

La tragedia vuelve a poner el foco sobre la peligrosidad de las salidas desde Gambia, que obligan a recorrer algunas de las mayores distancias de la Ruta Canaria. Caminando Fronteras ya había señalado en su balance correspondiente a los cinco primeros meses de 2026 que buena parte de los cayucos procedentes de este país transportaban a numerosas personas y estaban asociados a naufragios y desapariciones con un elevado número de víctimas.

Según los datos del colectivo, entre enero y mayo habían muerto 635 personas en la Ruta Canaria, pese a la fuerte reducción de las llegadas respecto al año anterior. La organización advertía entonces de que, proporcionalmente, la ruta se había vuelto más letal. 

Tras conocerse esta nueva tragedia, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, reclamó una política migratoria de Estado y pidió que no se normalicen las muertes en el Atlántico. "Es insoportable que sigan perdiéndose vidas. Canarias no puede acostumbrarse ni normalizar que el Atlántico siga siendo una ruta de muerte", manifestó en un mensaje difundido en redes sociales.