La Guardia Costera de Mauritania ha recuperado 70 cadáveres y rescatado a 17 personas tras el naufragio de un cayuco con 160 migrantes a bordo, que zarpó de Gambia a mediados de agosto rumbo a Canarias. El balance se estima en 143 víctimas, entre fallecidos y desaparecidos.
La tragedia frente a la costa mauritana deja una de las cifras más altas en la ruta atlántica de los últimos años. La embarcación partió de Gambia con 160 personas y naufragó tras varios días de travesía. Según la Agencia EFE, al menos 70 cuerpos fueron recuperados y 17 personas sobrevivieron; el resto continúa desaparecido, lo que sitúa la estimación en 143 víctimas, de acuerdo con los datos de Helena Maleno, de la ONG Caminando Fronteras, publicados por Canarias7.
El suceso ocurrió el jueves, 28 de agosto de 2025, frente a la localidad de M’haijratt, unos 60 kilómetros al norte de Nuakchot. La Agencia EFE informó inicialmente de 17 supervivientes y una veintena de cadáveres, cifra que un día después fue actualizada a 70 cuerpos recuperados. En paralelo, Canarias7 precisó que la embarcación había zarpado de Gambia entre el 20 y el 21 de agosto y navegó durante seis días hasta naufragar cerca de la costa, información confirmada por Maleno.
La posición de CCOO Canarias
En un comunicado del 29 de agosto, CCOO Canarias trasladó su pésame y denunció la crudeza de la ruta atlántica, reclamando la apertura de vías legales y seguras, así como políticas de acogida dignas y respetuosas con los derechos humanos. El sindicato rechazó el racismo y la xenofobia, citando expresamente a formaciones políticas como Vox, alertando contra discursos de odio que deshumanizan a las personas migrantes.
En un comunicado remitido a los medios, la delegación del sindicato en Canarias solicitó las siguientes exigencias:
- La necesidad urgente de vías legales y seguras para la migración, que eviten que miles de personas sigan arriesgando sus vidas en travesías inhumanas.
- El deber de Europa y del Estado español de establecer políticas de acogida dignas, solidarias y respetuosas con los derechos humanos, que no criminalicen ni vulneren la dignidad de quienes buscan una vida mejor.
- La denuncia rotunda del racismo y la xenofobia. Rechazamos con firmeza las declaraciones intolerables del dirigente de VOX, Santiago Abascal, que ayer volvió a insultar la memoria y la dignidad de las personas migrantes. Este discurso de odio, basado en la mentira y la manipulación, pretende enfrentar a la sociedad, sembrar miedo y señalar como culpables a quienes solo buscan sobrevivir.
"El odio mata, y la política no puede ser cómplice de la deshumanización. Reiteramos nuestra exigencia a las instituciones nacionales, europeas e internacionales de implementar políticas migratorias basadas en la justicia social, la defensa de los derechos humanos y la cooperación al desarrollo. Porque ninguna persona es ilegal y ninguna vida debería perderse en el mar", concluyeron desde CCOO.
Violaciones de derechos humanos en Mauritania
Miles de personas han perdido la vida en los últimos años cruzando el mar desde África hacia Europa, afrontando fuertes corrientes y embarcaciones inseguras o atravesando el implacable desierto del Sahara, que cubre la mayor parte del territorio de Mauritania. Según la Organización Internacional para las Migraciones, solo en 2024 al menos 8.938 migrantes murieron intentando cruzar fronteras.
El reciente informe de Human Rights Watch (HRW), de 142 páginas, denuncia torturas, violaciones, malos tratos, arrestos arbitrarios, expulsiones colectivas y condiciones infrahumanas en los centros de detención, implicando a diversas fuerzas de seguridad mauritanas. Estos hechos se agravaron, según la organización, por el respaldo y la financiación de la Unión Europea y España en la gestión migratoria del país.
En respuesta a estas acusaciones, el gobierno de Mauritania rechazó categóricamente las alegaciones de HRW. Mediante un comunicado del Ministerio del Interior, calificó el informe de “falto de objetividad y credibilidad” y sostuvo que contradice los hechos constatados sobre el terreno.
Aunque la postura oficial mauritana niega la existencia de torturas o expoliaciones de pertenencias a migrantes durante expulsiones y enfatiza la existencia de centros adecuados de acogida y atención sanitaria, alimentación y transporte para migrantes en el país, HRW ha documentado expulsiones colectivas durante los últimos cinco años.
La polémica ha generado debate tanto en el gobierno como en organizaciones humanitarias, que exigen mantener y profundizar las reformas para proteger los derechos de las personas migrantes en Mauritania